Treinta años observando espacios habitados y las personas que viven dentro de ellos. Aquí está escrito lo que he aprendido.
Cómo el espectro, la intensidad y la temperatura de color de la iluminación interior regulan el cortisol, la melatonina y el ciclo circadiano — y qué ocurre cuando un hogar lo ignora.
Leer artículo →La contaminación sonora interior no se oye. Se acumula. Cómo la reverberación y el ruido de baja intensidad crónico degradan la cognición y el descanso dentro del hogar.
Leer artículo →No es que seas difícil de contentar. Es que tu sistema nervioso está respondiendo a algo que el espacio está haciendo — y nadie te lo había explicado todavía.
Leer artículo →No son una paleta. Son 18 recetas cromáticas con una función biológica concreta cada una. Calibradas por efecto sobre el sistema nervioso — no por tendencia estética ni por lo que queda bien en una foto.
Leer artículo →Cómo la saturación visual del campo de visión agota los recursos atencionales sin que el habitante lo perciba.
PróximamenteLa respuesta neurológica a la escala, la proporción y la orientación espacial. Por qué algunos espacios se sienten seguros y otros no.
PróximamenteLa respuesta sensorial a los materiales — visual y táctil — y su efecto sobre el tono del sistema nervioso autónomo.
PróximamenteCinco factores simultáneos. Una corrección sin reforma. Lo que cambió en seis semanas.
PróximamenteSi algo de lo que lees aquí resuena con lo que vives en tu espacio, el diagnóstico del Método MarGil identifica qué está ocurriendo y cómo corregirlo.
Ver diagnóstico → metodomargil.com